Roberto Fabelo no es un artista que evada la realidad...
Fantasea, eso sí, pero su intelecto se percibe comprometido con los horrores que aquejan, no sólo su intimidad, sino también con un universo que se degrada por la acción del hombre. Mundos, su más cercana exposición, estará signada por esta lectura.
Fabelo (Camagüey, 1950) aceptó un tremendo desafío cuando le propusieron hacer esta, su tercera exposición, en el edificio de Arte Cubano del Museo Nacional de Bellas Artes:
Quise responder a este reto -aseguró a la publicación cultural La Jiribilla- sin embargo, no me pareció acertado realizar una exposición retrospectiva porque, incluso, no tenía tiempo para hacer una investigación profunda. Debía trabajar una nueva propuesta derivada, como es natural, de reflexiones surgidas del 2003 hasta hoy.
(…) Hablo, directamente, de la responsabilidad que tiene el ser humano. Inevitable y desgraciadamente hay una secuela no siempre positiva de deterioro del medioambiente, de las relaciones del individuo consigo mismo, de menoscabo de los valores, del desentendimiento de su responsabilidad con las generaciones futuras.
Mundos es el reflejo de estos problemas y también un nuevo intento de aproximarse con visión indagadora a lo que Fabelo define como “nuevas alternativas” o “soportes no tradicionales” (huesos, casquillos de balas, carbón, cubiertos…) en las artes plásticas partiendo, fundamentalmente, de la tridimensionalidad propia de la escultura.
Según la propia descripción de Fabelo la exposición estará integrada por: cinco objetos esféricos que pueden tener, también, un sabor instalativo cuando sean colocadas y evocan, precisamente, el mundo.
En su superficie he colocado elementos de esa acción depredadora del hombre… es una visión crítica la que he puesto allí. El espectador se va a enfrentar a formas esféricas que cuelgan del techo del Museo.
Cada una de ellas tiene 1 metro 60 de diámetro… hubiera querido hacerlas más grandes, pero era riesgoso para el techo del Museo y no quiero dañar nada. El tamaño tiene una relación humana, proporcional, aunque creo que por la altura a la que estarán colocadas causarán un efecto interesante en su apreciación, en su percepción.
La exposición tendrá además 10 dibujos de gran formato en cartón tabla y tres óleos sobre tela estampada, en uno de ellos, La fuente, coloca a la isla de Cuba en el vórtice de un seno y aparecen además especies de autorretratos familiares en alusión a los elementos nutricios de su obra.
Fabelo incluyó dos retratos, uno de Antonio Maceo, figura legendaria de las luchas independentistas cubanas que de alguna manera ha devenido símbolo de valentía política y militar. Esta obra contiene elproyecto de un monumento pendiente que en honor del Titán de Bronce, como se le conoce, será erigido en la Universidad de las Ciencias Informáticas ubicada en la periferia habanera.
El otro retrato es una vuelta a un tema aún inacabado en la obra de Fabelo, José Martí: En “Mundo de luz”, trato de hablar de ese universo que es Martí con su sentido cósmico, con esa irradiación de esperanza que percibimos en la hondura de su obra, en su pensamiento y en su extraña, persistente y misteriosa presencia que siempre nos acompaña, como dijera José Lezama Lima.
Es un Martí que me salió del corazón y de mi necesidad de seguir hablando, de continuar trabajando la figura del Maestro. He querido hacerlo con el respeto que desde el arte se merece y desde todo ángulo de la vida.
La inauguración de la exposición Mundos estaba prevista para el pasado 28 de octubre, pero el más feroz huracán que ha azotado el Caribe en las últimas décadas, Wilma, inundó la parte costera de La Habana y las labores de recuperación obligaron a posponer el disfrute hasta el viernes 4 de noviembre.
La muestra estará abierta hasta enero del 2006, pero el mensaje perdurará en quienes la visiten como sólo el buen arte sabe hacerlo.
Tomado de: http://www.cubarte.co.cu/fabelo/y/sus/mundos